Escuela de Periodismo

Facultad de Humanidades
Universidad de Santiago de Chile

 

Jaime Carril y diálogos de paz: “Colombia tiene una debilidad institucional que no da un respaldo al proceso de paz”

Oct
27
2016

En el marco de los acuerdos de paz instaurados entre el gobierno colombiano y Las FARC, el Doctor Jaime Carril Rojas, académico de la Escuela de Periodismo, participó como expositor en el Seminario sobre “Encuentro Iberoamericano Interreligioso para la Paz”, organizado por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), Religions for Peace (organización asociada a Naciones Unidas) y el Ministerio de Interior de Colombia.

 

En el encuentro, en su calidad de Presidente Latinoamericano de la Red Intercultural e Interreligiosa de Educación para la Paz (RILEP), el académico participó como expositor sobre “Desafíos educativos y comunicacionales para el diálogo y la construcción de la Paz”. Asimismo, durante la jornada se  conversó sobre la situación de proceso de Paz de Colombia, en relación al Plebiscito, los programas gubernamentales para el diálogo social y problemas de los procesos de implementación.  

 

¿Cuáles fueron las principales inquietudes o problemas que se abordaron durante el Seminario?

 

El tema principal de los encuentros seminarios fue el cómo las instituciones educativas y religiosas pueden apoyar los procesos de paz en Colombia. Hubo diversas miradas, de lo propiamente educativo como son los currículos y metodologías educativas; exposición de experiencias significativas de organizaciones nacionales e internacionales en el tema de educación ciudadana, como en mi caso desde una perspectiva de los desafíos de la comunicación y educación, rol de los medios y de las nuevas redes, como un nuevo escenario sociocultural de los jóvenes, que plantea desafíos nuevos para la educación ciudadana, el diálogo social, cultural para la paz.

 

Los conflictos principales son la necesaria articulación social para el diálogo y la paz, en las comunidades locales y en la ciudades; dado la pérdida de confianza en líderes políticos y en la instituciones sociales importantes, que lleva a dudar de los procesos de diálogo, acercamiento y articulación social.

 

Así, habría una desconexión o distancia con la vivencias socioculturales de los jóvenes y grupos sociales más vulnerables; ya sea en el proceso, lenguaje, estética y medios.   En este sentido las organizaciones religiosas, espirituales y laicas que trabajan en los sectores donde hay una complejidad mayor de marginalidad, violencia y vulnerabilidad social, pueden realizar avances e innovaciones en programas y estrategias de nuevas formas de promoción social y diálogo para construir la paz, que las instituciones estatales o gubernamentales.  

 

¿Cuál es tu impresión sobre el reciente resultado del plebiscito realizado en Colombia?  

 

En la visita a una comunidad local en Bogotá, me di cuenta que mucha gente estaba por el No a la consulta, y yo hasta ese momento pensaba que era diferente, que todos estarían por el Sí.  

 

La gente decía que dudaba que las FARC se desmovilizara, dado que las personas que vivían de esto no se adaptarían a otra actividad; que el acuerdo era con la cúpulas de la FARC,  pero esto no tenían el poder sobre muchos grupos armado, especialmente en sectores más lejanos. Por tanto, no había seguridad que esto significará un desarme y desmovilización.   Ellos decían que era un acuerdo que dejaba bien a las cúpulas de la FARC, (con recursos, en una posición privilegiada y sin sanciones) pero ellos (la cúpula) no tenían el poder para lograr y asegurar la desmovilización y desarmen pactado.    

 

Colombia tiene una debilidad institucional (organización locales y estatales) que no da un respaldo al proceso de paz y diálogo planteado. Los grupos (guerrilleros – rebeldes - marginados) al poco andar volverán a lo mismo. La gente pensaba que el acuerdo solo permitiría un resultado parcial, menor y que liberaría algunos de sanciones que no merecían.

 

¿Cuáles son, a su juicio, los principales conflictos que se observan en la sociedad chilena?

 

Si tuviera que reflexionar sobre Chile, desde esa experiencia en Colombia, veo que hay similitudes en algunos aspectos, como por ejemplo: hay en casi toda la sociedad una sospecha sobre los líderes políticos, ya no se les ve como agentes legítimos que vincule los intereses y necesidades sociales con las propuestas de políticas públicas; hay en lo jóvenes una preocupación creciente sobre el futuro, la sociedad que estamos construyendo no  entrega elementos que permitan tener confianza en los otros, en el sistema social e institucional, no hay respaldo frente a situaciones de precariedad o dificultad económica, social, valórica  y cultural.   Cada uno está solo frente a situaciones problemas (familia, vivienda, educación y trabajo) no hay un sentido de “seguridad social” y de contención frente a las vicisitudes de la vida. Hay que recuperar el sentido de “comunidad” y la valoración de los bienes públicos.