Abarca la docencia de pre grado, con 2 programas –uno diurno y otro vespertino-, tendiente a la formación de Licenciados en Comunicación Social y Título Profesional de Periodista, con especializaciones en Arte y Cultura, Economía y Política, en su programa diurno.
A través de sus proyectos académicos, la Unidad contribuye a que sus futuros profesionales -sobre la base del desarrollo valórico y de competencias intelectuales y prácticas- puedan responder con eficiencia, inteligencia y compromiso social a los desafíos que impone la era de la globalización, fortaleciendo, además, la democratización a través del mejoramiento cualitativo de la Comunicación, la Información y el Periodismo.
Objetivos específicos de su quehacer docente son:
• Docencia de pregrado
Lograr una docencia de pregrado con altos estándares de calidad. Se pretende alcanzar niveles de países desarrollados en cuanto a estrategias curriculares, contenidos y metodologías.
• Programas de postgrado
Desarrollar un programa modular de Magíster en Ciencias de la Comunicación y Periodismo, con salidas múltiples, planificando actividades con miras a un sucesivo proyecto de doctorado.
Objetivos de la Carrera de Periodismo
El proceso de formación del comunicador periodista debe poner el acento en las personas más que en las tecnologías. Pero todo profesional debe ejercer sus funciones conforme a la altura de las ideas y de los recursos de su tiempo. De hecho, en esta Unidad, este proceso está cada vez más sustentado en el conocimiento científico y en su aplicación tecnológica.
Dos dimensiones han prevalecido en tal contexto: en la primera, los esfuerzos se han centrado en el desarrollo de competencias del futuro profesional de la información. En la segunda, se apunta a su formación teórica y ética. Ambas se integran en torno a una concepción medial. El alumno se integra como el actor fundamental de este proceso, incorporando sus dimensiones cognitivas, afectivas, valóricas y motrices.
Los propósitos de esta pedagogía activa se resumen de la siguiente manera:
• El educando aprende a aprender y lo hace resolviendo problemas concretos y reflexionando en torno a ellos. Desarrolla capacidades de trabajo propias de su profesión, formula problemas de comunicación, elabora proyectos de solución a problemas reales, y diseña mensajes adecuados para lograr la comunicación.
• La dinámica educando-profesor desborda los marcos formales tradicionales. El docente propone actividades y motiva al estudiante a buscar sus propias respuestas, dentro de un proceso de aprendizaje planificado. Tal aprendizaje busca potenciar y optimizar sus estructuras mental, emocional y motriz.
• En este marco activo, personalizado, teórico y práctico a la vez, el futuro profesional aprehende los fundamentos teóricos y metodológicos de las Ciencias de la Comunicación; maneja las categorías de análisis de las Ciencias Sociales y de las disciplinas humanistas, y cultiva las competencias de la investigación periodística, de la producción de mensajes y de la evaluación del impacto de esos mensajes en los públicos.
En este entorno medial, además, el educando se compromete como un actor sociocultural: buscando la verdad, ejerciendo el pluralismo, contribuyendo a perfeccionar la democracia y ampliando la libertad.